Los sesenta y los setenta

“Cuando tenía 5 años, mi madre siempre me decía que la felicidad era la clave de la vida. Cuando fui al colegio, me preguntaron qué quería ser de mayor. Escribí ‘feliz’. Me dijeron que no entendía la tarea, y yo les dije que no entendían la vida”.

John Lennon

Crecí en los años sesenta y setenta.

Y esto es lo que recuerdo:

La gente solía fumar en todas partes, nadie hablaba de contraer cáncer por fumar. Dondequiera que fueras, también dentro de los bares o restaurantes, solía haber humo alrededor.

Los coches olían muy mal por dentro y salía mucho humo del tubo de escape de la parte trasera del coche.

Las mujeres se quedaban en casa, los hombres iban a trabajar y las mujeres cuidaban de los niños. Recuerdo que mi madre lavaba nuestra ropa a mano, incluso lavaba los pañales de mi hermana pequeña.

La televisión era sólo en blanco y negro, y un verdadero lujo, un televisor en aquella época podía costar el equivalente a un mes de sueldo, además sólo había uno o dos canales de televisión, que sólo funcionaban de día. No había mando a distancia, para cambiar de canal había que acercarse al televisor y girar una rueda.

“Los hombres vestían trajes de negocios y llevaban maletines, mientras que sus esposas, que eran atractivas pero no sexys, se quedaban en casa, criaban a los niños, limpiaban la casa y tenían una comida en la mesa para toda la familia cuando llegaban a casa. Tanto el marido como la mujer conocían sus funciones. La mujer sólo se aplicaba la crema facial después de haber terminado el “congreso” y de que el marido estuviera dormido, ya que se consideraba que podía ser chocante que un hombre viera a su mujer así a última hora de la noche. Ella se mostraba complaciente e indulgente si él sugería algunas de las prácticas sexuales más “inusuales”, aunque podía manifestar sus dudas permaneciendo en silencio.

Los hippies se rebelaron contra esto, dejándose crecer el pelo, quemando sus tarjetas de reclutamiento, tomando drogas alucinógenas y entregándose al “amor libre”, que en realidad no era más que otro término para describir la idea de que todas las chicas estaban dispuestas a ello”.

Karl Wiggins, Planeta equivocado – En busca de su tribu

En mi colegio las niñas debían ir vestidas, recuerdo que mi hermana fue al colegio con pantalones y la mandaron a casa, la profesora le dijo “que se vistiera” antes de venir al colegio.

No había teléfonos móviles, así que cuando uno salía de casa (para jugar o lo que fuera) no había forma de contactar con nadie ni de ser contactado. Esto no era realmente un problema, la gente estaba acostumbrada a esto. A los 14 años me fui con un amigo a un “tienertour”, teníamos un billete de tren que nos permitía viajar durante 8 días por el país. En aquella época mi familia se alojaba en un camping, también sin teléfono. ¡¡¡Así que con 14 años estuvimos 8 días sin hablar con la familia y nos las arreglamos bien!!!

En aquella época pegar a tus hijos no era nada extraordinario. Incluso en la escuela el profesor podía en algún momento pegar a un niño.

De pequeños nos acostábamos mucho antes que los niños de hoy. La televisión de la época solía seguir un horario. A las siete había un programa infantil (Barrio Sésamo, o el payaso Pipo), sólo 20 minutos, después las noticias y la publicidad, después algún tipo de serie, quizá 30 minutos, y luego nos mandaban a la cama.

Y por supuesto quien no recuerda Peyton Place, All in the Family, I love Lucy, y no olvidemos MASH y Bonanza…

SOBRE EL DINERO…

Pero aparte de todo esto, una de las cosas que más me llamó la atención es la diferencia de prioridades que se muestra cuando se comparan los sueldos con los precios.

Por ejemplo, en 1964 un electricista ganaba entre 1300 y 1500 pesetas al mes (9,02 euros).

Un apartamento costaría aproximadamente entre 100.000 pesetas (600 euros) y 300.000 pesetas (1800 euros), dependiendo de dónde se quiera comprar.

15 días de vacaciones a Nueva York 25.000 pesetas (€ 150)

Un coche (SEAT 1500) podría costar 135.000 pesetas (811 euros), y una lavadora 5800 pesetas (34,86 euros).

Pasemos estos datos a las cifras de 2021:

Para simplificar nuestro cálculo hoy en día (2021) un electricista ganaría aproximadamente entre 1300€ y 1500€, un apartamento lo podemos encontrar entre 100.000€ y 300.000€, pero la gran diferencia en proporción la podemos encontrar comparando los precios de por ejemplo un coche, en proporción un coche en los años 60 costaría 10 veces lo que cuesta ahora, lo mismo podemos decir de una lavadora y un viaje a Nueva York…

La mayoría de las cosas que recuerdo son pequeñas cosas, detalles que no parecen tan importantes. Pero todos estos detalles hacen una experiencia de vida, mi generación, la forma de pensar, la forma de vivir, todo está conectado a estas experiencias de vida, y por lo tanto son importantes.

Y, por supuesto, no olvidemos a los Beatles, los Rolling Stones, Bob Dylan, Woodstock, los hippies y el Flower Power…

Pero volveremos a ello más adelante.

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